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septiembre 19, 2023 3 lectura mínima
La cirugía bariátrica es un procedimiento transformador para quienes buscan perder peso y mejorar su salud. Sin embargo, el éxito a largo plazo depende en gran medida de los cambios en la dieta y los hábitos nutricionales que se adopten después de la operación. Esta guía explica las claves para una recuperación exitosa.
La cirugía bariátrica puede ser una herramienta eficaz para perder peso y mejorar la salud, pero los cambios en la dieta y la nutrición son determinantes para el éxito. Trabajar con profesionales y adoptar hábitos saludables a largo plazo es la clave para disfrutar de una recuperación plena y una vida más activa.
En la primera semana se inicia con líquidos claros como agua, caldos y gelatina sin azúcar. Después, se introducen batidos proteicos y sopas licuadas, siempre siguiendo la indicación del médico.
Sí. Debido a la reducción en la absorción de nutrientes, la suplementación con vitaminas y minerales suele ser necesaria de forma permanente. Tu nutriólogo o médico ajustará las dosis según tus análisis.
Es recomendable evitar azúcares refinados, refrescos, frituras y alimentos altos en grasas saturadas. Estos productos pueden causar malestar, dificultar la digestión y sabotear la pérdida de peso.
La fase líquida dura de 1 a 3 semanas, dependiendo de cada paciente. Posteriormente se avanza a dieta blanda y luego a sólidos, siempre con supervisión profesional.
Generalmente después de 4 a 6 semanas, una vez superadas las fases de líquidos y alimentos blandos. El avance debe hacerse lentamente y guiado por un nutricionista especializado en cirugía bariátrica.